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Informe de Observatorio contradice al Gobierno: La reconstrucción demoraría diez años

El Ciudadano

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Un informe redactado recientemente por el equipo del Observatorio de la Reconstrucción, señala que, a pesar de lo que dice el Gobierno, el proceso de reconstrucción luego del terremoto del 27 de febrero de 2010 debería tomar como mínimo 10 años.

El pasado 30 de abril, en el marco del primer encuentro del Movimiento Nacional por la Reconstrucción Justa (MNRJ), ciudadanos afectados por el terremoto lograron por primera vez plantear sus necesidades directamente a las autoridades del poder central.

A pesar de que no pudieron acceder el nuevo Intendente de la Región del Bío Bío ni al ministro de Vivienda y Urbanismo (Minvu), Francisco Pérez, participó Pablo Allard, coordinador del Plan de Reconstrucción de ese Ministerio. También, estuvieron presentes Alejandro Navarro, senador del MAS por la Octava Región costa, y el diputado DC, Juan Carlos Latorre, perteneciente a las comisiones de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones; Vivienda y Desarrollo Urbano, y las comisiones investigadores sobre seguimiento del Proceso de Reconstrucción Nacional y sobre Viviendas Terremoto.

La asamblea ciudadana, compuesta por al menos 15 organizaciones de damnificados, desde Santiago a Concepción, más ocho organizaciones de apoyo, giró en torno a tres ejes: La generación urgente de viviendas dignas, la reconstrucción inmediata de la infraestructura de los servicios sociales públicos, principalmente escuelas y hospitales, y el tajante rechazo al lucro y la privatización en el proceso de reconstrucción.

En marzo de este año el Movimiento presentó un petitorio en La Moneda. Dos meses después, no ha habido ninguna respuesta oficial ni solución definitiva para las demandas.

LA VERSIÓN OFICIAL

Pablo Allard señaló que la reconstrucción tenía completamente superada al Ejecutivo y pidió disculpas por tener esta conversación con las organizaciones recién un año y dos meses después del terremoto y tsunami.

El primer compromiso asumido por el representante, fue completar la reconstrucción del 100 por ciento de las soluciones habitacionales en cuatro años. En su presentación, Allard comparó este proceso con el llevado a cabo por otros países tras grandes catástrofes.

Por ejemplo, la reconstrucción tras el terremoto de Kobe, Japón (7,2º Richter) demoró tres años; la devastación dejada por el Huracán Katrina (Estados Unidos), 11 años; el terremoto de Haití (7º Richter), 10 años; y el terremoto de Indonesia (9,1º Richter), cinco años.

El informe del Observatorio, perteneciente a la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad de Chile, repara en que el único país que consideró un proceso de reconstrucción tan breve como el de Chile fue Japón, cuya catástrofe significó un costo del 2,5% del PIB de ese país (año 1995); mientras que la reconstrucción tras el terremoto que afectó la zona centro-sur de Chile ascendería a US$30 mil millones, el equivalente al 15% del PIB nacional (año 2010).

En contraste, un dossier de Sentidos Comunes entrega una información de gran relevancia sobre los plazos reales que tomó la reconstrucción. En el caso de Kobe, Japón, el proceso tomó 10 años, muy lejos de los 3 señalados por el funcionario de Gobierno. En el caso de Katrina, fue un total de 13 años.

El plan del Gobierno, según explicó Allard, cuenta con las siguientes premisas: Respetar la voluntad de residencia en el sitio propio, normar la nueva realidad del borde costero, preservar la vivienda patrimonial, asegurar la participación y derecho a elección, respetar estándares de calidad y trabajar junto a las comunidades y sus autoridades.

EVALUACIÓN DE LA SOCIEDAD CIVIL

A juicio del Observatorio, en la práctica, estas premisas no sólo no se cumplen, sino que se realiza todo lo contrario. La experiencia de los vecinos de Villa Futuro de Talcahuano, o vecinos de barrios históricos de Talca que quedarían fuera de todo subsidio por no ser propietarios de los terrenos indica otra cosa.

Sólo en Talca y Constitución son más de 4 mil las personas que vivían sin ser propietarias de las viviendas y terrenos donde habitaban, lo que devino en la formación de diversas organizaciones como Por una vivienda en mi barrio, Los Sin Tierra y Talca con Tod@s.

En esta ciudad se ha entregado un número importante de subsidios, pero la situación de arrendatarios y allegados de los barrios Seminario, Santa Ana, Paso Moya, y Barrio Oriente, entre otros, todavía no está resuelta, pues para ingresarlos en el sistema de postulación al subsidio habitacional debían "poseer una ficha de protección social antes del 3 de marzo de 2010", según la resolución exenta Nº0699 del Minvu. Es decir, cuatro días después del terremoto.

Por otro lado, el Informe señala que reconstruir las casas de forma individual encarece el proceso, por lo que las constructoras han preferido instalarse en sectores periféricos y expropiar las casas que están en terrenos dispersos en los centros urbanos, como es el caso de Talca. El valor del terreno, por supuesto, es muy superior al de los nuevos sitios donde se planea emplazar las construcciones, asegura el documento.

En cuanto a la participación, una de las pocas ciudades que ha trabajado en conjunto con organismos públicos y privados es Constitución, a través del Proyecto de Reconstrucción Sustentable (Pres). Sin embargo, este no es vinculante y en gran parte es financiado por Arauco S.A., empresa que opera principalmente en la Región del Maule, y que no podía esperar la reconstrucción "oficial" para continuar trabajando.

Respecto a los subsidios, tener asignado uno no asegura la ejecución de los trabajos. Al no contar con un plan de reconstrucción en el borde costero, y entre las constantes disputas entre Gobierno y habitantes de las zonas afectadas por las expropiaciones propuestas para generar obras de mitigación, no hay claridad sobre dónde se construirán las casas pagadas con esos subsidios.

El 12 de mayo pasado, el ministro Pérez indicó a la prensa que a la fecha hay 84 mil obras iniciadas y 33 mil terminadas, mayoritariamente de reparación, ascendiendo sólo a "un poco más de mil las viviendas nuevas entregadas en sitio propio".

"Hay subsidios que se entregaron en julio del año pasado y no se han ejecutado, porque el mercado construye cuando le conviene. El mercado espera, es paciente, y el Gobierno hizo mal en entregarle la reconstrucción al mercado, porque el costo político lo paga el Gobierno, no el mercado", señala Francisco Letelier, de la ONG Sur Maule.

Para Pablo Allard, en tanto, hay un 35% de familias que viven hoy en campamentos que no son damnificadas, y en su presentación las tildó de aprovechadoras. Según una pobladora de Dichato -que no quiso demoler su casa- , sus vecinos no perdieron sus viviendas, pero quedaron con graves problemas. Para ellos, la opción para conseguir subsidios era desarmar sus casas para trasladarse a vivir en campamentos porque de este modo aseguraban ayuda social, económica y básica para la emergencia como agua, medicamentos y alimentos, que no tendrían si permanecían en sus viviendas.

El Observatorio señala que, según Ciper, las cifras de subsidios son engañosas, ya que un 44% de los pobladores que hoy habita en campamentos nunca tendrá una solución definitiva. ¿Quiénes son los aprovechadores? -se pregunta el Informe. Para la asamblea del MNRJ la respuesta es clara: Los bancos, que siguen cobrando intereses y cuotas por casas que no existen; las inmobiliarias, porque están esperando el mejor momento para construir, y los empresarios, porque esperan acceder a los terrenos de mayor plusvalía que serán expropiados o que serán abandonados por sus familias de origen por diversas razones.

"Decir que la reconstrucción estará completada en cuatro años es una falta a la verdad. Nosotros proyectamos que el proceso en general, con las condiciones actuales, ya que no se trata sólo de viviendas y subsidios, sino que tiene que ver con el tejido social, con el desarrollo productivo, con el trabajo, con el acceso a la educación y salud como servicios públicos, debería tomar mínimo diez años", afirma Claudio Pulgar, coordinador del Observatorio de la Reconstrucción.

Publicado el 17 de Mayo de 2011, vía El Ciudadano

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Por Cristóbal Cornejo

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