Dirección de Extensión

Premio por pensar en la ciudad

Revista Vivienda y Decoración, El Mercurio

Revista Vivienda y Decoración, El Mercurio

En 2008 Mario comenzó un proyecto de estudio sobre los caracoles comerciales chilenos que continúa hasta hoy.

En 2008 Mario comenzó un proyecto de estudio sobre los caracoles comerciales chilenos que continúa hasta hoy.

Sumar obras emblemáticas en su currículo no es prioridad para el arquitecto Mario Marchant, distinguido con el Premio Generación Joven 2011 por el Colegio de Arquitectos. Lo suyo es estudiar y enseñar una arquitectura que respecte y valide la ciudad.

TEXTO, María Cecilia de Frutos D.
RETRATO, José Luis Rissetti

Lograr un sano equilibrio entre el ámbito académico y el profesiona es una de las metas que se ha puesto el arquitecto Mario Marchant. Una opción que acaba de validar el directorio del Colegio de Arquitectos al entregarle en forma unánime el Premio Generación Joven 2011, por el trabajo que realiza desde su oficina y ante sus alumnos.

Con 34 años y una fuerte vocación por la enseñanza; amante de la vida urbana y con muchísima experiencia ganada en oficinas y universidades extranjeras, Marchant, ex alumno y actual profesor de la Universidad de Chile, ve en los concursos públicos el medio para hacer una mejor arquitectura. Por lo mismo, ha participado en distintas convocatorias a nivel nacional. En las que ha obtenido premios y menciones- porque en ellas ve una plaza, además, de participación ciudadana y de sana discusión sobre el espacio urbano. "En Chile no hay una cultura pública de concursos. Nos faltan proyectos urbanos grandes y una política de pensar mejor la ciudad; y los concursos son un medio súper democrático y abierto", dice.

Comparte oficina con arquitectos en el centro de Santiago. Un espacio sencillo donde cada uno realiza sus proyectos de manera independiente. Una repisa metálica guarda libros y revistas especializadas. En varias de ellas hay artículos firmados por Marchant: como en una CA en la que expone sobre arquitectura chilena contemporánea a propósito de la Bienal de Venecia 2008, o en la prestigiosa publicación holandesa Volume- producida y editada por la Archis Foundation - con un texto acerca de la vivienda colectiva en Latinoamérica. "Para mí esto es tan importante como hacer una casa", declara.

Su carrera lo ha mantenido muy cerca del estudio y la investigación. Comenzó antes de graduarse cuando partió a la Universidad de California en Berkeley a realizar cursos de postgrado; de vuelta, se tituló en 2002 con distinción máxima, y trabajó en la oficina de Cristián Undurraga. "Él fue muy generoso y me dio mucho espacio para diseñar", recuerda de su participación en el edificio Simonetti y en su novedosa fachada de vidrio con cuarzo. Después ganó las becas Presidente de la República y Fullbright y se fue a Columbia. "Quería estar en una ciudad grande e influyente; la experiencia de estudiar ahí y vivir en Manhattan fue increíble", dice, y aunque el programa duraba un año, se quedó otro en la oficina Deborah Berke & Partners Architects LLP, y participó en el diseño y construcción de un loft en Tribeca.

De vuelta en Chile en 2006, hoy dedica media jornada a dar clases en su escuela a taller de segundo año y al teórico Arquitecturas de la Ciudad, centrándose en la importancia de hallar soluciones urbanas relevantes antes de ponerse a diseñar. "Una de las cosas que falta es que los académicos miran un poco en menos a los que están en la práctica profesional, y ellos por su parte no tienen tiempo para un espacio de reflexión, y esa disociación le hace muy mal a la vida de la ciudad. He tratado, y harta gente también, de ir armando este camino mitad y mitad", explica. VD

Publicado el 27 de Agosto de 2011, vía Revista Vivienda y Decoración, El Mercurio

 

Compartir:
http://uchile.cl/t74645
Copiar