Buscador de noticias

Por título o palabra clave

Facultad de Arquitectura y Urbanismo

Los secretos del centro

Revista Vivienda y Decoración, El Mercurio

Revista Vivienda y Decoración, El Mercurio

Documentos adjuntos
Vía Revista Vivienda y Decoración, El Mercurio

A pesar de que muchas oficinas y comercios se han trasladado hacia el oriente, en el centro de Santiago siguen estando las sedes del poder, por lo que mantiene su carácter republicano y su ritmo vibrante, activo, lleno de gente. Nuevos cafés, una librería y una tienda gourmet, entre otras, son las novedades que ponen al día.

Es mediodía en Chile continental y en el centro de Santiago un ruido seco lo anuncia: el cañonazo de las doce en el cerro Santa Lucía, breve, contundente. En el paseo Ahumada, en sólo una cuadra hay dos predicadores; uno lee la Biblia y el otro anuncia que "Dios te va a cuidarte" (sic). Hay carros con globos y pintores en la Plaza de Armas. Una familia se toma una foto frente al edificio de la Bolsa de Comercio. Hay gente caminando, en los paseos peatonales, en las galerías, en las tiendas y en los cafés y restoranes. Mucha gente: es un día hábil.
Los fines de semana, cuentan quienes viven en pleno centro, es más tranquilo y así es más fácil ver el entorno, darse cuenta de detalles de la buena arquitectura, que abunda. Mirar.

El abogado Cristián Reyes decidió eliminar los traslados en auto o transporte público de su rutina diaria y vivir en pleno centro. Desde que se despierta hasta que llega a su trabajo pasan 45 minutos, y eso que se va caminando. Él forma parte del grupo que la geógrafa y doctora en Arquitectura y Urbanismo Yasna Contreras llama "Aves de paso", o personas que eligen repoblar el centro por motivos prácticos. En sus tesis doctoral dedicada a este sector de Santiago- que limita por el poniente en Teatinos, Bander; por el oriente hasta Plaza Italia; por el norte el Parque Forestal, Río Mapocho y Parque de los Reyes (en su primer tramo), y por el sur con la Alameda -identificó a los habitantes del sector. Cuenta que tampoco son ajenos a los aspectos prácticos los inmigrantes y los pobres urbanos, a quienes les conviene vivir en el centro, porque tienen todo cerca. La inmigración, apunta Yasna Contreras, devela otro fenómeno: "Queda en evidencia que no hay amor por el patrimonio, porque viven en casonas antiguas arrendadas y subarrendadas, en el fondo, en el patrimonio arquitectónico descuidado".

Ella detectó que en centro viven también "urbanistas" que aman la arquitectura y la centralidad. "los citadinos le damos más predominancia al tiempo, no sólo como algo físico, sino como algo relacionado con la calidad de vida", afirma la académica.

De hecho la abogada Mariana de la Puente, que trabaja en un ministerio, opina que una de las principales desventajas es el tiempo que ella pierda en traslados. Pero disfruta el sector: "Hay buenos restoranes como el Blue Jar, donde es muy común ver políticos y autoridades y tienes todo a la mano: notarías, ministerios, tribunales, grandes tiendas, picadas de comida cafés.

Pude ver también al equipo de la Universidad de Chile en el balcón de La Moneda cuando ganó la copa Sudamericana".
La administración pública mantiene sus sedes en el centro de Santiago. A Juicio de Yasna Conterras, a pesar de que oficinas privadas se han trasladado y se genera un gran centro metropolitano que empieza ahí, pasa por Plaza Italia y Providencia y llega hasta El Golf, el centro no pierde su importancia. "Los edificios públicos relevantes a nivel país, permanecen en el centro histórico, que mantiene su jerarquía. Eso se pone en valor en la recuperación de edificios emblemáticos para nuevas oficinas, el tribunal de justicia", dice.

Espacio para el ocio

Cristián Reyes opina que a pesar de que es un sector muy activo durante el día, hacen falta lugares para salir a comer y para salir el fin de semana. "El paseo Bulnes está poco aprovechado, podría ser un lugar de bohemía, de cafeterías y bares. Hace falta una infraestructura un poco más amable para quienes vivimos ahí y también para el turismo. Alguien tiene que sentarse y planear esa estrategia". Coincide Yasna Contrearas:

- Si yo fuera aldaldesa recuperaría la centralidad, la vida de barrio, generar una identidad con vivir en el centro y lo reconstruiría con la comunidad. La recuperación que hay no es por una política, sino porque se sumaron muchos fenómenos, no hay una estrategia.

La única excepción en ese sentido es el plan de repoblamiento del centro de Santiago que se realizó en los años 90. "Ahí se construyeron edificios en altura, pero creo que el centro histórico se transforma con fuerza desde el 200, cuando ya el mercado inmobiliario había apostado por ese sector", comenta Yasna Contreras.
No sólo ellos. También hay algunos emprendedores de distintos rubros que se la jugaron por el centro.

Carolina Lechsiwilai es la dueña de la tienda de té Milagritos, que lleva unos cinco años instalada al principio del paseo Huérfanos, a media cuadra del cerro Santa Lucía. Carolina tiene muy claro por qué escogió ese lugar: "Me fascina el ritmo de Santiago Centro, es rápido y muy vibrante. Y Como es diverso y heterogéneo, puedo llegar con los tés a muchos tipo de gente", cuenta.

A pocos pasos de La Moneda, en la calle Valentín Letelier, está la librería Prosa y Política. Tampoco se ubicaron ahí por casualidad. "La idea es generar propuestas culturales que sean un aporte para revitalizar el centro republicano", dice su encargado, José García. Son distribuidores directos y se especializan en ensayos, filosofía, ciencias sociales y teoría, y además tienen un espacio de literatura infantil que es un verdadero lujo.

El café Vienés es uno de los recién llegados. Carlos Buguñá, su propietario, es un fanático del centro y decidió instalar una sucursal - el primero está en el cajón del Maipo- ahí hace tiempo. En mayo inauguraron, en la esquina de Mac Iver con Merced, y ya se ha corrido la voz de su espectacular torta Sacher de chocolate. "Buscamos ser un lugar para que la gente haga reuniones, que traslade acá su oficina", dice.

Otro caso interesante es el Espacio M, un centro comercial definido como "sow mall", que se ubica en el ex edificio de El Mercurio en Morandé con Compañía. Busca ser un lugar de relajo y de compras más que de consumismo, y para eso han cuidado detalles como aromaterapia en todo el interior.

Hay lugares de siempre como los almacenes Los Alpes para comprar distintas delicatesen y algunos más nuevos como la tienda gourmet Bosque de Piñones, en la calle Moneda. En la galería Crillón hay buenas tiendas de ropa y chocolaterías. En la calle Nueva York, que está en arreglos, están la Papelería y los timbres de Garetto.

Clásicos y novedades. El centro se las arregla para estar siempre al día. VD

N

Publicado el sábado 28 de julio de 2012, Vía Revista Vivienda y Decoración, El Mercurio

Lunes 30 de julio de 2012

Compartir:
http://uchile.cl/t83671
Copiar

Enviar

Nombre Destinatario:
E-mail Destinatario:
Su nombre:
Su e-mail:
Comentarios: