Aporte Fau en la Pandemia

Partió la construcción del módulo sanitario de la FAU que será anexado al Hospital Clínico de la Universidad de Chile

Con un tamaño de 4.88 x 21.96 metros, esta construcción modular posibilitará realizar la recepción de pacientes para su primera atención sin tener que ingresar al hospital, disminuyendo así las probabilidades de contagio intrahospitalario. El módulo está conformado por 8 cubículos con la posibilidad de extenderlo a 10, contando además con una sala de espera con capacidad para 16 personas, que considera la distancia preventiva establecida entre pacientes, correspondiente a 1 metro.

La estructura fue diseñada por arquitectos/as, académicos/as y profesores/as de la FAU, Francis Pfenniger, Luis Goldsack,  Alastair Aguilera, Felipe López, Victoria Opazo y los/as estudiantes de arquitectura Andrea Quinteros, Benjamín Lagos y Florencia Stange, quienes impulsaron este proyecto que denominaron ZonaCero.

Su construcción, armado, pintura e instalación final están a cargo de un equipo de 15 personas, conformado por arquitectos, estudiantes de la Escuela Nocturna de Obreros de la Construcción (ENOC) de la FAU, estudiantes de 5to año de la carrera de arquitectura en el marco de su práctica profesional y funcionarios de la FAU. 

Este lunes 1 de junio, el equipo inició las labores de pre-armado de los paneles de piso en los patios de la FAU, ello con el propósito de reducir la interacción social y no obstaculizar la dinámica propia del recinto hospitalario. El equipo trabaja con todas las medidas de seguridad: mascarillas, protectores faciales, guantes, alcohol gel e incluso se estableció un ritmo de trabajo que no implique transpirar, ya que aumenta la probabilidad de contagio.

Durante esta primera semana de junio se armaron los 18 paneles de piso del módulo, trabajo que implica trazar, cortar los perfiles de acero de bajo espesor, ensamblar y realizar el proceso de pre-pintado. Una vez terminados, serán llevados al Hospital Clínico de la Universidad de Chile donde se continuará con el armado de los paneles de muro.

Para mi es bueno trabajar en este proyecto, así ayudamos a las personas y me siento más alegre por el tema de aportar. En este momento estamos haciendo un entramado para pisos para luego trasladarlo al Hospital. Es una gran experiencia para contar a los hijos y nietos, y así uno se siente aportando a todo lo que está pasando con la pandemia”, señaló Erwin Paredes, pintor y alumno de la Escuela Nocturna de Obreros de la Construcción ENOC de la FAU.

Asimismo, Macarena Riquelme, trazadora y ex alumna de la ENOC, señala que “esta es una experiencia bien enriquecedora; el poder aportar algo para todos, en estos tiempos de pandemia, tiempos que han sido muy difíciles y nos ha tocado súper duro. Primera vez que tengo una experiencia como esta y es una ayuda que nos va a beneficiar a todos”. 

Por su parte, Daniel Paredes, también pintor y alumno de ENOC, comparte que es una experiencia muy valiosa y que ayuda a las personas “nos ayuda a todos en realidad, por todo lo que está pasando en el país”. Respecto de tener que trabajar en áreas de mayor riesgo de contagio, indicó que “es un riesgo grande pero se trabajará de manera aislada con todos los implementos para evitar todo tipo de contagio”. 

Patricio Gajardo, arquitecto Coordinador de la ENOC, junto con destacar el espíritu de esta escuela fundada durante los años 1930, la participación de la ENOC y de sus alumnos y alumnas, refleja su misión formativa y social, expresada en la solidaridad de los alumnos mediante la entrega de su formación laboral y de terreno, “más adelante toda esta experiencia de prefabricación y de construcción de modulares, las podremos aplicar en soluciones que requieran mayor rapidez de construcción. Espero que el ejemplo que están dando nuestros alumnos se  pueda seguir replicando en otras instancias de la Universidad y de la sociedad”. 

Una construcción rápida y de todo terreno

Uno de los mayores requerimientos para este tipo de construcción es tener capacidad de adaptación, ya que está orientada a emergencias lo que implica rapidez y flexibilidad. Por ello, el módulo de Proyecto ZonaCero se basa en la prefabricación de piezas y partes, que lo hacen de fácil montaje en terreno. En el entendido que estará en las zonas de mayor riesgo de contagio, como lo es una Urgencia Hospitalaria. 

Este tipo de construcción es valorada por Pablo Romero, estudiante de 5° año de la carrera de arquitectura, quien realiza su práctica profesional supervisando la obra, “se aprende bastante en el área de la construcción, se afinan varios detalles que uno ve en el papel pero al llevar a obra se nutre más con el aprendizaje. El proyecto ZonaCero es oportuno y muy necesario, da una motivación extra para hacerlo bien. Lo esencial es la cooperación mutua con la ENOC, se aprende de ellos porque tienen más experiencia en obras, hay un complemento.”

Nicolás Abrigo, también se encuentra realizando su práctica profesional y se suma a los supervisores del proceso. “Me sorprendió porque no sabía que la Universidad estaba tomando esta iniciativa, es muy relevante para poder enfrentar esta crisis del coronavirus sobre todo porque el sistema de salud está colapsando y necesitamos de manera urgente el apoyo a los hospitales.” Asimismo, valoró ser parte del proceso, “es una experiencia gratificante que probablemente me motive mucho más a hacer trabajos sociales. Me gusta mucho trabajar en obras, esta es una situación ideal que no habría obtenido en una oficina privada o en una municipalidad y eso se agradece mucho también”.

La colaboración ha sido el sello del proyecto ZonaCero, logrando congregar a todos los estamentos de la universidad: docentes estudiantes y funcionarios, así como a diversas Facultades: Medicina, Arquitectura, Hospital Clínico, Ciencias Físicas y Matemáticas; y también Rectoría. 

Richard Matamala, funcionario y prevencionista de la Fau se ha involucrado en este proyecto y hoy es el encargado de proveer las herramientas, los elementos de seguridad  y quien además generó un protocolo de seguridad y trabajo seguro específico para el proceso de construcción e instalación del módulo, “hace falta que nos unamos todos y como funcionario me siento feliz de apoyar esta iniciativa”, recalcó.

Asimismo, la iniciativa logró canalizar las donaciones y compromisos de varias empresas privadas del rubro de la construcción, tal como el Instituto Chileno del Acero (ICHA), organismo que reúne a varias empresas del rubro y que aportaron cerca del 65-70% de los materiales requeridos por el proyecto. También colaboraron Volcán y Tecpro que proporcionaron diversas soluciones de piso, Gobantes con soluciones eléctricas, Hilti quien aporta con las conexiones y herramientas, Sherwin-Williams con pinturas antibacteriales y también toda la red de la madera como CMPC con placas de contrachapado, Arauco con aportes de las melaminas, entre otros.

Juan Carlos Gutiérrez, Director Ejecutivo del ICHA, señaló que “hemos impulsado desde varios años la constitución de un centro de innovación en el acero en conjunto con la FAU;  por lo que, el proyecto ZonaCero, el ICHA se patrocinó rápidamente. Desarrollamos primero la ingeniería estructural para esta infraestructura hospitalaria, desplegamos al máximo atributos como la simpleza, la prefabricación y la seguridad; avanzamos en una concepción de ingeniería que permitió asegurar el comportamiento adecuado respecto a sismos, sobrecarga de vientos y de uso; y al mismo tiempo simplificamos al máximo la ejecución de estas construcciones, de manera que puedan ser rápidamente implementadas en cualquier parte del Chile”.

Asimismo el ejecutivo especificó que para el primer prototipo que se está construyendo “el ICHA coordinó el aporte de estructuras, de perfiles y de paneles tanto de recubrimiento como en techumbres para la ejecución del proyecto. Para el ICHA es tremendamente importante poder colaborar en esta contribución público-privada y desplegar al máximo los talentos, capacidades humanas, técnicas y de coordinación”.

Por su parte, Alastair Aguilera arquitecto, docente en la FAU y quien coordina el proyecto ZonaCero, sostuvo que “es una gran satisfacción que nos estemos dedicando a algo que hoy es muy relevante para el país. Es el sentido de la Universidad el estar al servicio del país y que la FAU esté liderando esto en colaboración con el sector público, privado y diversas facultades. Asimismo, que los estudiantes de la ENOC estén privilegiando ponerse en riesgo a ellos y sus familias, debemos valorarlo mucho. Sentirse parte de la Universidad y ayudando al país, es algo muy motivante, es algo que deberíamos estar haciendo permanentemente” .

Finalmente, el Decano de la FAU, Manuel Amaya, señaló que “destacamos el trabajo realizado por los académicos, estudiantes de la ENOC y estudiantes de la carrera de arquitectura de nuestra Facultad. Como Universidad de Chile tenemos un fuerte compromiso con el país y estamos haciendo todo lo que esté a nuestro alcance para seguir aportando a la ciudadanía para superar esta crisis sanitaria y social. También agradecemos el apoyo a cada una de las empresas que aportó a este proyecto, siendo fundamental la alianza entre el área privada y la pública”.

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